La primera sesión fui con mi entonces esposo, él había hecho la cita, la realidad es que él no sabía como pedirme el divorcio y utilizó esa sesión para hacerlo. Al final de la sesión pedí seguir en tratamiento, la verdad la noticia no me cayó tan de sorpresa, yo sabía que hacía tiempo salía con alguien más.
Llevaba más de 20 años medicada por “depresión”, ni siquiera recordaba bien el momento que empecé a tomarlos, cuando empecé el tratamiento con la psicoanalista Haydée Palatto Merino. Lo primero que me sugirió fue buscar un nuevo psiquiatra, para ir viendo la posibilidad de disminuir y de ser posible eliminar el medicamento. Fue grande mi sorpresa cuando me disminuyeron las dosis de medicamento, al poco tiempo pude recordar lo que era pensar, era tanta la medicación que me daban que ya no me dejaba pensar, lo cual me dio una gran alegría.
Y de ahí empecé un proceso de terapia, en el cual pude trabajar muchas cosas que me habían llevado en algún momento a medicarme, desgraciadamente fueron muchos los años que perdí medicada, me perdí momentos de mi matrimonio, de mis hijos y sobre todo de mi propia vida, pasaba la mayor parte del día dormida.
Sin embargo, nunca es tarde, siento que empecé a vivir después de muchos años, empecé a disfrutar las cosas, a mis hijos, empecé a hacer planes con mi propia vida.
Busque trabajo (hacía muchos años que no trabajaba), lo cual también me abrió un nuevo panorama, conocí nuevas amistades y empecé a viajar.
Fue muy acertado acudir a terapia con Haydée, me brindó mucha confianza, me sentí escuchada y sentí que era un espacio en el que no era juzgada por nada. Lo único que lamento es no haber ido muchos años antes con ella.

Reb, 58 años. Contadora

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